- Home /
- Gastronomía /
- Restaurantes /
- Al Pomodoro Valencia: algo más que pomodoro
Al Pomodoro Valencia: algo más que pomodoro
C. del Mar, 22, Ciutat Vella, 46003 València, Valencia
Donde menos miras, a veces está lo mejor
Confieso algo: cuando alguien me dice “es de los mejores italianos de Valencia”, activo el radar. En esta ciudad tenemos una lista larga de restaurantes italianos en Valencia y no todos entienden lo que significa cocinar con alma. Mucha mozzarella, mucho mantel de cuadros… y poca Italia de verdad.
Por eso dudé.
La calle del Mar nunca compite en protagonismo con la calle de la Paz. Es como ese actor secundario que siempre hace un gran papel pero nunca sale en el cartel. Yo casi nunca paso por allí. Aquella tarde, casi noche, caminaba buscando una salida rápida hacia la luz monumental de la Paz cuando, en una esquina, algo me frenó.
Una luz cálida.
Un murmullo amable.
Una pequeña cola.
Y unas pizzas que pasaron delante de mí con un olor que, si esto fuera una novela de García Márquez, habría tenido entidad propia.
Y ahí apareció el restaurante Al Pomodoro en mi radar mental.
La responsabilidad de elegir bien
Al día siguiente había quedado con una amiga. “Elige tú”.
La frase que convierte una comida informal en un examen final. Si fallas, tu prestigio gastronómico cae como un soufflé mal horneado.
Tenía mil opciones en mis notas, pero la imagen de aquella pizzería italiana en Valencia seguía rondándome. En esta ocasión no lo dudé demasiado. Tenía que probar ese lugar que hacia una escasas horas había encontrado, busqué Al Pomodoro, comprobé disponibilidad y confirmé mesa. Sin titubeos. A veces hay que confiar en la intuición.
Lo que importa: La comida
Elegir en un italiano nunca me resulta fácil. Demasiadas tentaciones, demasiadas decisiones que pueden marcar el rumbo de la comida. Y cuando la carta es realmente apetecible, no extensa por rellenar, sino pensada, la tarea se complica todavía más.
Fuimos en un momento perfecto: tenían menú del día. Entrantes, plato principal, postre, bebida y café. Creo que ahora ya no está disponible, o al menos no siempre, pero aquella fórmula nos permitió probar con criterio y sin prisas. Y eso, cuando uno quiere analizar de verdad un restaurante, es casi un lujo.
Entrantes
Carpaccio al tartufo
Lonchas de ternera cruda, aceite de oliva virgen extra, parmesano en nubes, rúcula y crema de trufa. Sencillo. Preciso. Nada disfrazado.
Ensalada Kikka
Pollo crujiente sobre crema de aguacate, tomates, rúcula, parmesano y balsámico. Equilibrio entre textura y frescor. No era la típica ensalada de relleno. Era una declaración: aquí incluso lo secundario está pensado.
Pasta que no pide aplauso, pero lo merece
Rigatoni alla parmigiana
Berenjena frita, tomate, cherry, mozzarella de búfala D.O.P. de Campania, albahaca, parmesano. Cremosa sin ser pesada. Reconfortante. Como una canción de Eros Ramazzotti que no pasa de moda.
Tortellini porcini e tartufo
100% caseros. Relleno de requesón, jamón y espinacas. Boletus, ricotta y trufa acompañando. Aquí entendí algo: no intentan reinventar Italia sino respetar su cocina.
De postre, el clásico que nunca falla
Tiramisú
Mascarpone suave, bizcochos empapados en café italiano. Suave. Delicado. Un buen Tiramisú la verdad.
En segunda visita, pizza
Pasó una semana.
Una de esas noches en las que llegas a la hora de cenar sin energía para pensar, mucho menos para decidir. La eterna pregunta ¿qué hacemos de cena? resonando en el aire. Yo, cansada de la semana. Y, casualmente, cerca de Al Pomodoro.
Todavía tenía pendiente esa espinita: me había ido sin probar las pizzas. Imperdonable en una casa que presume de horno.
Así que no necesité demasiada excusa. Propuse volver “por logística”, claro. A ver si esta vez caía la pizza. (Spoiler: cayó).
Pizza Melanzanella
Tomate, mozzarella Fior di Latte y búfala D.O.P., berenjena frita aliñada, albahaca, cherry y parmesano. Masa fina, ligera, bien fermentada. Nada de bases pesadas que te recuerdan la decisión durante horas.
Pizza 4 Quesos
Y hay algo que para mí es innegociable cuando piso una pizzería italiana: la cuatro quesos. Es mi termómetro. Si una casa domina la mezcla de lácteos, domina el equilibrio.
Aquí la preparan con Fior di Latte, mozzarella, gorgonzola, parmesano y scamorza ahumada. Cremosa sin ser pesada. Intensa, pero elegante. Cada queso tiene su momento, ninguno invade al otro.
La cuatro quesos no perdona errores. Y esta, sinceramente, no necesitó disculparse.
Un pedacito de Italia en el Centro de Valencia
La pregunta siempre aparece.
¿Es el mejor restaurante italiano en Valencia?
Las etiquetas absolutas me incomodan. Pero sí puedo decir esto: está, sin duda, entre los mejores restaurantes italianos de Valencia si lo que buscas pasta casera, pizzas bien ejecutadas, entrantes honestos, postres clásicos.
Y para quien se lo pregunte: sí, también tienen opción take-away en Valencia.
Pero este es de esos sitios que merecen mesa, conversación y tiempo.
Volveré.
Y volveré sin ansiedad por elegir bien.
Porque cuando un la siguiente reserva que haga ya no será una apuesta: será certeza.
En una ciudad llena de valencianos curiosos y turistas con listas infinitas de restaurantes italianos en el centro Valencia, Al Pomodoro mantiene el nivel visita tras visita, es casi un pequeño triunfo personal.
Quizá la Calle de la Paz seguirá robando miradas. Pero yo ya sé que, en esa paralela discreta, hay una luz cálida que merece un pequeño desvío.
Carta de presentación de Al Pomodoro
Pizza y pasta 100% casera.
Reservar
Sitio web
Opiniones
Precio pp
10-20€